Por Ada Guardado Psicóloga del Centro de Atención Integral a la Familia – CAIF – de FUSALMO30 de abril de 2020

Actualmente las familias cuentan con bastante tiempo para convivir en ese espacio físico – que puede ser grande o pequeño, acogedor o incómodo, pacífico o violento – pero que llaman su hogar. Lo anterior, no ha sido por elección propia, sino que han debido hacerlo por la crisis generada por el brote de Coronavirus, donde sin mucha opción, adultos y niños han tenido que permanecer en casa la mayor parte del tiempo. Esta época, debe verse como una oportunidad para reflexionar sobre la influencia de la familia en la formación de la niñez, ya que es precisamente del seno familiar de donde se espera que salgan adultos equilibrados y con buenas relaciones interpersonales.

Pero la realidad actual también nos invita a preguntarnos sobre ¿Qué está pasando al interior de las familias? ya que están ocurriendo conflictos frecuentemente y, aunque en estos últimos días se han incrementado las discusiones de pareja, discusiones entre padres e hijos, entre hermanos o entre otros miembros de la familia; éstos no son en su totalidad resultado de la crisis, aunque según los expertos, el confinamiento tiene buen porcentaje de culpa.

Parte de la respuesta a la pregunta anterior, la encontramos en lo que ya se ha mencionado bastante: la familia está descuidando la transmisión de valores; y es que para enseñar valores no hay una receta mágica que se pueda seguir y que garantice el éxito si se sigue paso a paso. La única manera efectiva de enseñar valores es la de practicarlos y transmitirlos por medio del ejemplo. Asimismo, ser congruentes con nuestras palabras y nuestras acciones también ayuda para este propósito. Pero lo que interesa destacar es que, aunque en tiempos de crisis los niveles de estrés, ansiedad e incertidumbres aumentan y dificultan la convivencia, todavía se puede practicar valores a pesar de todo, ya que lo fundamental debe permanecer a pesar de las circunstancias difíciles.

En esta ocasión, proponemos la práctica de tres valores más dentro del seno familiar, para hacer de este tiempo de cuarentena un poco más tolerable. Los valores son la solidaridad, la corresponsabilidad y la justicia.

La solidaridad: ser solidario consiste en brindar ayuda a quien lo necesita, la práctica de este valor nos invita a ir más allá de nosotros y preocuparnos por los demás, a reconocer las necesidades de quienes tenemos cerca, pero también a actuar, para brindar apoyo a los que lo necesitan. Si vemos a nuestro alrededor, veremos que siempre hay alguien que necesita nuestra ayuda, que puede estar dentro de casa o fuera de ella, y este tiempo de crisis es buen momento para practicar este valor, por ejemplo:

La corresponsabilidad, que es compartir responsabilidades con otras personas, se puede practicar de la siguiente manera:

El valor de la justicia es un poco más complejo, pudiéndose definir como la constante y firme voluntad de dar al otro lo que se le debe dar, lo que le pertenece; poniéndolo en el contexto del hogar, para llevarlo a la práctica dentro de la familia, deben practicarse la coherencia que es actuar acorde a lo que se piensa y la equidad que es darle a cada uno lo que necesita.

Para finalizar, cabe mencionar que, si los valores son adquiridos en edades tempranas, éstos quedan casi siempre más arraigados en la estructura de la personalidad, lo cual hace más difícil su cambio. De ahí la importancia de que la educación primera sea lo más adecuada posible para cumplir con el propósito de brindar adultos equilibrados a una sociedad que necesita de manera urgente un cambio positivo y que mejor momento para retomar todos estos valores, que ahora que estamos juntos en casa.